miércoles, 25 de noviembre de 2009

Alfonso, quiero agregarme a tu Facebook!

Se trata de un médico al que no conozco pero al que quiero felicitar por la respuesta (que le contraten en la Consejería para contestar estas cartas) que ha enviado a un usuario, el cual ha sufrido en sus carnes las claras injusticias del sistema sanitario en el que estamos inmersos y que aunque no lo ha dicho, ha pensado: "Esto parece un país tercermundista":

Historia de un cúmulo de negligencias en Osakidetza

Los primeros síntomas aparecieron el lunes 12 de octubre, festividad del Pilar, superando los 38ºC de fiebre y con la aparición de los típicos dolores musculares, de garganta, etcétera. Por tanto, ese mismo día comencé con el paracetamol de 1g para que remitiera la fiebre, tomándolo cada 8 horas.

El martes 13 de octubre, San Fausto, continuaba con los mismos síntomas. No me dieron hora en el ambulatorio el mismo día, me la dieron para el miércoles 14 de octubre, a las 8.30 horas. Pese a todo, a la tarde llamamos a Urgencias debido al malestar general que sufría, pero con la sorpresa de que nadie acudió a casa, al contrario, vía telefónica mandaron que tomara ibuprofeno junto con el paracetamol y que esperara a la consulta del médico del día siguiente.

A las 8.30 horas del 14 de octubre, fui a la consulta del médico de cabecera, que me diagnóstico una gripe común, oscultándome, pero con sus propias palabras "nada anormal". Eso sí, me quitó el ibuprofeno y el paracetamol y me recetó un antigripal genérico cada 8 horas, Algidol.

El jueves y viernes continuaba sin mejora y rondando los 39ºC, así que el viernes a la tarde, y tras ser diagnosticada mi novia de gripe A, fui a Urgencias acompañado de mi madre. Allí me hicieron pruebas y tuve una conversación algo tensa con la médica de Urgencias, responsable de los pacientes con síntomas de gripe. Ésta se negaba a hacerme la prueba de la gripe A. Aducía que sólo se hace en ciertos casos. La cuestión es que a mi ama le diagnosticaron gripe A en agosto y le dieron el famoso tamiflú, resultando al final una infección de orina.

Después de hacer una radiografía en la cual se veía con claridad la aparición de una neumonía, la médica accedió a hacerme las pruebas de la gripe A, además de otras pruebas, para comprobar cultivos. Acto seguido, me ingresaron en observación, convenientemente aislado y, al día siguiente, se me traslada a la habitación 332 del pabellón Revilla, junto con los demás aislados contagiosos.

Tres contactos con Osakidetza en cuatro días y acabo con un mes de baja por una neumonía bilateral. ¿A quién denuncio? ¿A Bengoa? ¿A la médica de Urgencias? ¿A mi médico de cabecera? ¿O directamente a todos?



Respuesta a Jorge Escoin

En respuesta a la carta enviada por Jorge Escoin Historia de un cúmulo de negligencias en Osakidetza (21-XI-09), quiero ofrecer mi punto de vista. Yo, como trabajador en un servicio de urgencias hospitalario, quisiera hacer varias anotaciones.

Antes que nada, quiero exponer la definición de la palabra negligencia: La negligencia médica es un acto u omisión por parte de un proveedor de asistencia médica que se desvía de los estándares aceptados en la comunidad médica y que causa alguna lesión al paciente. En pocas palabras, la negligencia médica son los daños físicos por cuidados médicos negligentes y, en mi opinión, éste no ha sido su caso.

Por otro lado, quiero ayudarle a dirigir su petición de denuncia. En primer lugar debe demandar a la naturaleza, ya que vive inmerso en ella y rodeado de microorganismos patógenos (virus, bacterias, parásitos...). En segundo lugar, a sus familiares y entorno, por poder haber sido alguno de ellos los causantes de la transmisión del microorganismo a su cuerpo. En tercer lugar, a usted mismo, por ser portador de esos microorganismos causantes de enfermedades.

Quiero recordarle que es un privilegiado por vivir en una sociedad en la que ha tenido la posibilidad de poder hacer uso en tres ocasiones del sistema sanitario en 4 días. Que, finalmente, por la complicación bacteriana espontánea de su original problema viriásico, ha sido atendido en un medio hospitalario. Que su problema de salud, gracias a la tecnología sanitaria, se ha resuelto felizmente. Que, además, y muchas veces se nos olvida, en otros lugares del mundo donde existe tanta tendencia a la denuncia y a la judicialización de su sociedad (EE.UU.), igual ahora estaría hipotecado para los próximos años, por culpa de la factura del hospital.

Así que, igual es un buen momento para una reflexión respecto a la sociedad occidental, en la que vivimos y que ha conseguido un grado de bienestar que no se ha conocido previamente en la historia de nuestra civilización.

Alfonso Soto Beobide

2 comentarios:

  1. Felicito a Alfonso Soto, por otro lado Jorge Escoin es un militante del PNV que desde su blog se dedica a "dar cera" al PSOE y esta crítica no es más que una ocasión para meterse con Bengoa por sociata. Con Inclan no había gripe A ni Ñ.

    ResponderEliminar
  2. Gracias por la información. La desconocía. Linko su blog por si alguien tiene interés

    ResponderEliminar